Trucos diarios para un cabello sano.

Por las Noches.
Cepillar el cabello con 10 pasadas por la noche, tomar proteínas, lavarlo con agua tibia…

Antes de lavar.
Otro gesto que ayuda (y mucho) a mantener la salud de tu melena es cepillar el cabello no sólo por la noche, sino también antes de lavarlo. Así evitas que se enrede en mojado, deshaces nudos que podrían dificultar la penetración del champú y facilitas también el posterior desenredado (precisamente cuando el cabello está húmedo se encuentra en su estado de mayor debilidad y con mayor tendencia a sufrir rotura).

La temperatura del agua.
Que levante la mano quién no haya oído (más de una vez) lo bueno que es para el cabello hacer el último aclarado con agua fría. Y aunque este gesto es más que recomendable y cierto (el agua fría estimula la circulación sanguínea y cierra la cutícula, lo que se traduce en un cabello más brillante) también es importante la temperatura del agua con la que haces todo el lavado.

No frotar (por favor).
Frotando el cuero cabelludo activarás las glándulas sebáceas y se producirá un efecto rebote. Lo que realmente limpia el cabello es el champú. La función de los dedos es únicamente la de repartir el champú en todo el cuero cabelludo. También es importante, antes de aplicar el champú, mojar el cabello con agua tibia.

Un aceite, por favor.
Las mascarillas y los acondicionadores ayudan pero, sin duda, los tratamientos que consiguen reparar el cabello sin necesidad de cortarlo son los aceites.

No aclares del todo.
De acuerdo. Damos por hecho que conoces (y practicas) la importancia de aplicarse la mascarilla una o dos veces por semana. Pero puede que lo hagas rápido y sin dejarla actuar el tiempo suficiente. Es importante que, siempre que puedas, la dejes actuar más tiempo del habitual, sobre todo en verano, cuando el cabello está más reseco

¿Seguro que es graso?.
Es bastante habitual confundir la grasa con hiperidrosis. Pero también es muy simple despejar la duda. ¿Cómo? Tal y como nos explica el experto de Pantene, poniendo un trocito de pañuelo de papel sobre la raíz para que se impregne. Una vez que se haya secado ese papel, si aparece una mancha amarillenta, es grasa. De no ser así, es un exceso de sudoración, y por tanto, no deberías tratarlo como un exceso de grasa ni usar champús purificantes o específicos para cabello graso.

Empieza por las puntas.
También es sumamente importante la forma en la que desenredas tu cabello en seco al levantarte. “Lo ideal es realizar el cepillado completamente seco y con suavidad, empezando por las puntas, siguiendo por los medios y acabando en la raíz.

Un secador profesional.
Aunque uno de los mejores tratamientos que puedes regalar a tu cabello es dejarlo secar al aire, si recurres con frecuencia al secador (uno de los gestos que más deshidratan tu cabello) intenta que sea un secador profesional.

Y si vas a natación….   
Si vas a natación, un gesto que también puede ayudar a prevenir daños en tu pelo es saber elegir correctamente el gorro con el que vas a proteger tu cabello del cloro. La clave está en que sea de lycra. Descarta los de goma o silicona porque pueden dañar tu cabello.

Proteínas marinas.
Los suplementos alimenticios a base de extractos marinos garantizan el crecimiento del cabello y reducen su caída.