Prevención ante el cáncer de testículo

El cáncer de próstata no es el único que afecta directamente a los hombres de edad media-avanzada, ya que el cáncer de testículo también es uno de los más frecuentes en ser detectado. Los testículos son parte del sistema reproductivo del hombre y se encargan de producir hormonas masculinas, principalmente testosterona y esperma.

Este cáncer tiene lugar en el escroto (tejido donde se ubican los testículos), una bolsa de piel suspendida que se halla debajo del pene y que tiene una gran importancia en las funciones reproductoras y hormonales de los hombres.

El escroto alberga las células que producen los espermatozoides, conocidas científicamente como células germinativas, y es precisamente en ellas donde comienzan el 90% de los cánceres de testículos.

Entre los factores de riesgo que se pueden encontrar está la edad, donde el rango promedio en el cual se detecta esta enfermedad son entre hombres de 15 años a 40 años, principalmente al dinamismo y actividad de sus células; de igual manera esto no implica que si se está fuera del promedio no se pueda padecer esta enfermedad.

El desarrollo testicular anormal puede desencadenar este mal, No son pocos los hombres que sufren de patologías que hacen que los testículos se desarrollen de forma disfuncional o con una morfología deficiente; un ejemplo es el padecimiento del síndrome de Klinefelter, una afección genética que se produce cuando un niño nace con un cromosoma X de más y que afecta al crecimiento de los testículos provocando que sean más pequeños.

No se debe de olvidar los antecedentes familiares, en el caso de un padre o un hermano al que se le haya diagnosticado cáncer de testículos supone, a nivel de trazabilidad genética, un factor de peligro respecto al cual llevar un seguimiento con un profesional.

Con gran frecuencia, el primer síntoma de cáncer testicular consiste en una masa o abultamiento en el testículo, se puede notar que el testículo esté hinchado o haya aumentado su tamaño; a su vez uno de los síntomas que se presentan es una de pesadez, ardor y escozor en el testículo o el escroto.

Otra dolencia que se presenta es en las partes de las ingles o en la parte baja del abdomen, se llega a sentir un dolor punzante en dicha zona. En el caso de no localizar ni comenzar a tratar el cáncer a tiempo, puede ocurrir que el tumor testicular ya se haya propagado a otras partes del cuerpo. En el caso del dolor de espalda, esto ocurre por la propagación del cáncer a los ganglios linfáticos que se encuentran en la parte trasera del vientre.

La clave en cualquier enfermedad es la detección temprana, hay que informarse sobre sintomatologías, preguntar respecto al historial familiar y ser consciente de la predisposición que puede tener el organismo a desarrollar un cáncer, estos son factores cruciales a la hora de detectar la enfermedad y tratar de combatirla a tiempo.

Las revisiones periódicas por parte de especialistas a partir de una determinada edad y en el caso de cumplir alguno de los factores de riesgo es de vital importancia y casi que de cumplimiento obligatorio. La mayoría de los médicos coinciden en que el examen de los testículos forma parte importante del examen físico general que se debe de realizar.