Productos idóneos para tu piel gracias a la cosmética personalizada

Todas las personas son diferentes, de esa misma manera el tipo de piel también lo es y en el mercado hay infinidad de productos para el cuidado de la misma, sin embargo, no todos trabajan de la misma forma para todos. Es por esto que sale en tendencia la cosmética personalizada, que como su nombre lo indica es un servicio de belleza a la medida según el cliente.

Muchas veces las recomendaciones de los amigos o de personas reconocidas en redes sociales no son la solución para los problemas cosméticos que se presentan, debido a que las células y tejidos reaccionan diferente en cada organismo con un producto.

Es por eso de gran importancia asesorarse con un profesional o bien ir a los diferentes lugares que brindan un estudio al tipo de piel para crear ese producto adecuado según la necesidad que se tenga; de esta manera no hay que elegir un producto por marca sino por los elementos.

Un factor positivo que tiene la cosmética a la medida, es que al poder elaborar por sí mismo el producto o según las necesidades se puede controlar el proceso desde un inicio y de igual manera se hace la cantidad necesaria del producto, evitando desperdicios para el futuro.

Este tipo de cosméticos no producen efectos secundarios como alergias, picazón, enrojecimiento o irritación, debido a que se hace un estudio previo a la persona que lo va a utilizar; en comparación los productos que se encuentran en el mercado son más globales y genéricos.

Otro beneficio al usar estos productos ideados específicamente para las personas, es que para crearlos sus componentes son naturales, de esa manera la piel tolera más el cosmético y actúan de manera más efectiva.

Son libres de conservantes, crueldad animal y lo contienen aromas sintéticos, que al final son más aditivos artificiales para la piel.

Para evitar estas situaciones donde no se consiguen los resultados esperados, es crítico que se conozca el tipo de piel, para poder nutrirla e hidratarla con los productos que más se adecuen; por lo cual, para pieles normales, secas, grasa, mixta y sensible hay productos específicos que no se deben de combinar.

La piel es seca si se muestra tirante, opaca, áspera y quebradiza, con poros que son diminutos presentando incluso descamaciones por el desequilibrio entre la cantidad de agua y la escasa producción de lípidos.

La piel es grasa si tiene brillo y un tacto aceitoso, poros dilatados, granitos y/o puntos negros; por su parte se puede identificar la piel sensible si presenta rojeces, irritaciones, tirantez o picor.

Cuando los poros son pequeños y cerrados, es una piel hidratada con un equilibrio adecuado entre grasa y agua, se habla de la piel normal.

Es mixta si presenta zonas de piel seca y grasa, especialmente si esta última se concentra en la frente, nariz y barbilla (zona T).