Causas de los poros abiertos

Uno de los problemas que manifiestan muchas personas son los poros abiertos, ellos de manera natural secretan una sustancia aceitosa llamada sebo; esta es necesaria para que la piel no se seque, se enriquezca con oxígeno y obtenga nutrientes de los diferentes procesos de belleza.

Pero si estos tejidos sobre producen este sebo o grasa y no se les da el tratamiento adecuado, los poros se obstruyen y se dilatan, lo que hasta puede generar acné.

El poro es un orificio por donde el folículo piloso y la glándula sebácea se abren a la piel, el tamaño del poro es diferente en cada tipo de piel y en cada persona; por su lado la edad es uno de los factores que más influye en su tamaño, pues con la edad la piel pierde elasticidad y la capacidad de mantener el tamaño del poro.

En el caso de los hombres también tienen más tendencia a tener el poro más grande, debido a que su capacidad hormonal provoca una producción de grasa extra. Existen muchos productos cosméticos que aseguran cerrar o disminuir el tamaño del poro, pero esto es muy difícil.

Entre las causas principales de la ampliación de los poros se encuentran:

Perdida de elasticidad:

Esto se da principalmente por la pérdida de colágeno en la piel, mientras el cuerpo envejece la piel se va volviendo menos elástica y los poros se hacen más grandes. La constante exposición al sol también contribuye al desgaste de esta sustancia.

Genética:

Hay factores genéticos que predisponen el tener los poros abiertos, la genética no es un factor que se pueda cambiar, por eso hay que tener cuidados en la piel, con la higiene y hasta con la nutrición para mejorar la condición de la piel.

Aumento de la producción de sebo:

El aumento de la producción de grasa se puede deber a factores relacionados como dieta, estrés, exposición prolongada al sol sin protección y utilización de cosméticos comedogénicos, que son los que obstruyen los poros.

Entre las medidas que se pueden tomar para evitar la aparición de poros abiertos es una limpieza con exfoliación, ya que favorece la renovación cutánea y hará que se vea la piel más luminosa.

También es recomendable reducir la cantidad de carbohidratos como lo es el azúcar, pan blanco, arroz, entre otros. Se puede utilizar hierbas aromáticas y especies en los alimentos como canela, ajo y orégano.

Por su parte consumir pescado y verduras reducen la aparición del acné, y no se puede pasar por alto el uso del protector solar para evitar la destrucción de las fibras de colágeno.

En general, la piel con poros dilatados debe limpiarse y humedecerse dos veces al día. Los restos de cosméticos, partículas de piel muerta y suciedad los obstruyen, provocan su expansión y la aparición de acné.