Cuidados según tipo de piel

La piel es el órgano más extenso del cuerpo, y como cada persona es diferente también se presentan diferentes tipos de piel.

Los especialistas destacan cuatro tipos de piel, cada una tiene sus características y su cuidado respectivo.

El primer tipo de piel que se puede mencionar es la piel seca, esta piel se da principalmente por la falta de hidratación en la piel; puede presentarse desde la típica rugosidad, descamación y pequeñas grietas al enrojecimiento, la inflamación, la rigidez constante y picores.

Los síntomas varían según la gravedad y la ubicación de la deshidratación, partes del cuerpo como las manos, los pies, los codos y las rodillas, son propensas a tener una extrema rigidez e inclusive fisuras.

La clave para tratar este tipo de piel es optar por productos más cremosos y que aporten alta hidratación; Por ejemplo, el desmaquillante para el rostro puede ser bifásico para remover con facilidad el maquillaje, las cremas o leches de limpieza son también bastante beneficiosas y por supuesto no se puede olvidar el utilizar protección solar.

También existe la piel grasa, se presenta con un tono brillante acompañada de poros que tienden a un exceso de dilatación; este tipo de piel es la más propensa a generar espinillas y acné si los cuidados son escasos o ineficientes.

El tratamiento más adecuado es utilizar productos con texturas en gel, que aporten protección y sean sebo-reguladores; Además la exfoliación no se debe de olvidar y las mascarillas purificantes son excelentes para este tipo de dermis.

Las aguas micelares son una buena opción, así como las cremas ligeras que sean libres de aceites y productos que controlen el brillo.

Para la piel mixta, va a depender si tiende a ser más seca o grasa, pero por lo general los dermatólogos recomiendan que se realice el cuidado con tratamientos específicos de dermis grasa y se use cremas hidratantes orientadas para pieles normales.

Las pieles normales son las que se encuentran equilibradas, no es ni demasiado grasa ni demasiado seca, los poros son finos, cuenta con una textura aterciopelada y no se irrita fácilmente.

Se recomienda la rutina básica de belleza, siempre utilizando productos que hidraten y protejan este tipo de piel.

Y por último se encuentra la piel sensible, puede detectarse con cierta facilidad debido a que presenta irritaciones a causa de la dilatación anómala de los vasos sanguíneos capilares.

Las pieles sensibles pueden ser a su vez normales, grasas, secas o mixtas, por lo que se debe ir donde un especialista para encontrar un tratamiento adecuado según el caso.