¡Fibra para el Cuerpo!

Entre los alimentos que benefician más al organismo, son los que contienen entre sus componentes la fibra; la misma es de gran importancia, ya que tiene funciones increíbles para la salud general de las personas.

En primer lugar, la fibra aporta una sensación de saciedad cuando se ingiere los alimentos, por lo cual ayuda a mantener un peso saludable, a su vez ayuda a mantener el buen estado de la flora intestinal, compuesta de bacterias buenas que se encargan de la absorción de los nutrientes.

Otro de los beneficios es que mantiene los niveles de azúcar en la sangre correctos, debido a que retrasa y ralentiza la absorción del azúcar, la alimentación rica en fibra facilita y regula la digestión, y es importante saber que, en concreto, la fibra ayuda a controlar los niveles de colesterol malo.

Si hay una escasez de fibra en la alimentación durante un periodo prolongado, esto puede generar problemas como estreñimiento, colitis ulcerosa, síndrome de intestino irritable o incluso en casos muy graves el cáncer de colon.

Como todo en esta vida, el exceso nunca es bueno, si se tiene una ingesta excesiva y descuidada de este componente vegetal puede provocar graves prejuicios en el organismo, por ejemplo, uno de los peligros del consumo elevado de fibra es que, al no permitir que la glucosa pase directamente al torrente sanguíneo, puede disminuir la absorción de minerales importantes para el organismo como el calcio, el hierro, el zinc y el cobre.

En los alimentos donde se puede encontrar la mayor fuente natural de fibra se encuentra en las verduras, las más ricas en este componente son la lechuga, las zanahorias sin cocinar, las espinacas, las verduras tiernas cocidas, el brócoli, las alcachofas, las calabazas y las papas.

También hay una gran cantidad de fibra en las legumbres y en frutos secos tales como las semillas de girasol, las almendras, los pistachos y las nueces.

Las frutas ayudan de igual manera en el consumo de fibra, las manzanas, el banano, los melocotones, las peras, las mandarinas, las ciruelas, los higos son de las que aportan gran contenido de fibra.

Otra de las fuentes principales de fibra más importante son los cereales como el trigo y sus productos derivados, el pan integral, el arroz integral y los cereales ricos en fibra.