Rutina de limpieza facial y tratamientos profesionales

Aún sigue siendo algo difícil que se adopte de forma natural, la buena costumbre de acudir al centro de estética con cierta periodicidad.

 

Muchas veces, un buen tratamiento profesional específico, aun siendo aplicado correctamente y con unos productos cosméticos de alta calidad, no da todo el resultado que se espera… ¿Y por qué pasa esto?

 

Hay varios factores que pueden influir de forma directa o indirecta, vamos a enumerar algunos:

 

-Estado de la piel en ese momento.

 

-Estar cursando una enfermedad más o menos seria.

 

-Personalización no adecuada a la necesidad de la piel y también a las costumbres y hábitos del cliente.

 

En éste último punto es donde más «fallan» la mayoría de los tratamientos profesionales y por lo que no terminan de dar los resultados esperados. Además, en muchos de los casos, nuestros clientes no tienen el hábito de acudir al centro de estética de una forma regular y es trabajo de la esteticista transmitirles que «El mejor tratamiento de belleza es un buen mantenimiento continuo de su piel».

 

Lo ideal es que no sólo se cuiden en casa con los productos adecuados, sino que, como mínimo, una vez al mes, acudan al centro de belleza para, entre otras cosas, realizarse algunos tratamientos básicos como:

 

– Una higiene facial profunda

 

– Aplicar una mascarilla facial hidratante

 

La higiene profunda es el primer paso para obtener un cambio notorio y espectacular de la piel. Es aquí donde se apoyan los mejores resultados de cualquier tratamiento profesional. Es en ésta piel higienizada, hidratada y en definitiva, bien equilibrada, donde realmente se verán los buenos resultados de un tratamiento profesional para prevenir, atenuar o regenerar una piel. Un protocolo profesional de higiene profunda permite conseguir una piel limpia y perfecta para recibir otros tratamientos. Mientras que con la línea de productos de apoyo en casa, podrá conseguir que la piel de tus clientes se encuentre cuidada de forma diaria de una forma fácil y efectiva, además de muy agradable.

 

Ya sean 1, 4, 6, 8, 12…sesiones de cualquier tratamiento del mercado con cualquier técnica de aplicación de cualquier marca, nunca darán el resultado esperado si no hay una piel cuidada donde aplicarlos. Sería como intentar llenar un cubo de agua sin fondo.

 

Una piel cuidada, también tiene sus necesidades y no solo de aporte diario para mantener su buen estado, sino que necesita de un seguimiento para prevenir, por ejemplo, el desgaste fisiológico que, logramos ralentizar de forma espectacular con cuidados, producto adecuados y con las expertas manos de una esteticista y sus consejos profesionales.

 

 

Para poder realizar este seguimiento, necesitamos que nuestros clientes acudan de forma periódica a nuestro centro, no funciona acudir una vez y nunca más. Entonces se nos plantea

 

¿Cómo hacer el seguimiento de las visitas de tus clientes?

 

Una de las mejores formas de valorar tu trabajo y que también lo valore el cliente es mediante la realización de una fotografía o incluso medidas (contorno de caderas, peso, etc.) antes de iniciar el tratamiento. Será una forma totalmente objetiva de valorar los resultados obtenidos. Recuerde que siempre tendrá que seguir los protocolos de confidencialidad y preguntar a tu cliente por su conformidad.

 

 

¿Cómo incentivar al cliente para que acuda una vez al mes?

 

  1. Con un programa de puntos. Podrás premiar la fidelidad de sus clientes y aumentar su recurrencia. Cuanto más consuman, más puntos recibirán a cambio. Su cliente recibe una recompensa por la confianza depositada en tu centro de estética.

 

  1. Creación de bonos y paquetes. Consisten en la venta por adelantado de entre 3 – 10 sesiones, de esta manera, te asegurarás que la clienta vuelva periódicamente al centro y siga consumiendo los productos y servicios de tu estética.

 

  1. Trata a tu cliente con mucho cariño. Resulta poco agradable ir a un centro de estética y no sentirse bienvenido.

 

Otro de los factores importantes a la hora de conseguir fidelidad por parte de tus clientes es lo que opinan, lo que piensan sus clientes de tu profesionalismo ¿eres igual que los otros centros que puedes tener por alrededor? A tu cliente ¿le daría igual acudir a tu centro que al de enfrente? ¿Qué te puede diferenciar del resto de las profesionales? Creo que esta es una cuestión clave, diferenciarte y convertirte en SU esteticista en lugar de LA esteticista. ¿Cómo lo puedes conseguir? Aquí te presento algunas claves que te pueden servir para conseguirlo:

 

  1. Tu pasión por el trabajo. Seguramente sabes como profesional, que si no transmites convicción e ilusión a la hora de vender desde una crema a un bono de cualquier producto o servicio o no transmites confianza… se verá traducido en un menor número de clientes y de volumen de ventas.

 

  1. Estar al día de lo último de lo último. Es importante que estés a la última de los últimos tratamientos del mercado, que no dejes de aprender y experimentar con nuevos productos o de repasar técnicas que ya no sueles utilizar tanto…Los clientes verán así una buena profesional que se esfuerza de forma constante en estar a la última y eso, no cabe duda, genera confianza.

 

  1. Ofrecer un buen servicio y atendimiento desde la entrada hasta la salida del centro. Ya dicen que la primera impresión es la que cuenta. Una cuestión fácil y sencilla y que siempre es bien recibida es el envío de un recordatorio de cita por teléfono, whatsapp o sms.

En definitiva, se trata de crearte un nombre propio, que no acudan a un centro de estética cualquiera sino a TU centro de estética… lo que te dará reconocimiento y te permitirá disponer de más libertad de actuación.